(Mateo 12:39-40; Hechos 10:39-42).
“¿Vos me vas a venir con el cuentico de que Cristo estuvo tres días muerto y sepultado y que luego resucitó? ¡Noooo papaaa! ¡Eso es un cuentico chino! ¿Cómo es que todo mundo celebra la muerte de Cristo el viernes y el domingo ya celebra la resurrección? ¿No dizque tenía que estar en la tumba tres días? ¿Explícame eso?»
La inquietud de este caballero es seguramente la de muchas personas que en la religión y en las tradiciones notan muchas inconsistencias, pero que igual las pasan por alto. La respuesta al interrogante de si Cristo estuvo tres o dos días en la tumba tiene su explicación. Pero antes es importante advertir tres cosas:
Número uno, que la doctrina cristiana no se puede construir con base en cuentos, tradiciones o decretos de hombres, sino con base en la Biblia.
Número dos, que cuando estudias la Biblia debes hacerlo con la mente judía de los tiempos bíblicos, no con la mente de un occidental actual.
Y número tres, que la Biblia interpreta a la Biblia, y lo hace teniendo todo texto dentro de un contexto, porque si no, se vuelve un pretexto. Ahora sí, pasemos a la explicación.
Es importante que sean tres días, porque esa era la señal del profeta Jonás, que así como él estuvo tres días y tres noches en el vientre de un gran pez, Jesús debía estarlos en el sepulcro antes de resucitar. Pero cuidado, para el judío el día comienza al caer el sol y termina al otro día al caer el sol. Por eso en Génesis se repite varias veces: “fue la tarde y la mañana de un día”.
En la Biblia un día comienza en la tarde y termina en el día. Así es que aunque pienses que un jueves a las 6 de la tarde aún es jueves, para un judío está comenzando el viernes.
Y Jesús comió la Pascua el jueves 14 de Nisán, según el calendario hebreo, iniciándose el día, aunque para nosotros fuera miércoles en la tarde. La Pascua se sacrificaba entre las tardes del jueves y el viernes, antes que se iniciara el viernes (Exodo 12:6; Levítico 23:5; Números 9:3, 5, 11).
Luego el Señor fue crucificado y murió el jueves 14 de Nisan a las tres de la tarde, tres horas antes de iniciarse el viernes. Después, a las seis de la tarde de ese jueves, que ya es viernes para los judíos, el Señor fue sepultado.
Así es que desde la tarde del viernes hasta la mañana del viernes ha pasado día sepultado.
A las seis de la tarde del viernes, que es el comienzo del sábado, Jesús inició un segundo día sepultado, el cual terminó a las seis de la tarde de ese sábado.
Y en ese preciso momento arrancó el día domingo, que es cuando el Señor comenzó el tercer día sepultado, por lo cual, en la mañana, cuando las mujeres fueron al sepulcro, lo hallaron resucitado.
En resumen, Jesucristo sí estuvo tres días y tres noches en el sepulcro, ese no es ningún cuentico chino, es la verdad.
El Señor pasó en la tumba la noche y la mañana del viernes 15 de Nisan. La noche y la mañana del sábado 16 de Nisan. Y la noche y la madrugada del domingo 17 de Nisan, pues al amanecer… ¡resucitó!
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Tomado de:
«Devocionales en Pijama”
de Donizetti Barrios
Derechos reservados de autor.