Labio lisonjero, pésimo consejero.

(Proverbios 26:23).

Esas personas que te saludan con toda clase de títulos rimbombantes, que te abrazan y soban la espalda desde donde inicia hasta donde termina y que te dicen las más suaves y halagadoras palabras, son de poca confianza, cuidado. Ellas te tocan el cascabel por un lado, para distraerte, mientras preparan la mordida venenosa por el otro. Y cuando menos lo pienses… ¡ñau!… Te convertiste en su bocado, y ya tragado, no vale abogado.

El rey Salomón en Proverbios 26:23 en la Biblia dice que los piropos del malvado son tan engañosos como una olla de barro cubierta de plata. En otras palabras, esos dichos que nos suenan tan bonitos no son sino un empaque de cosas malas, apariencia, falsedad.

Y por eso es que hay que andarse con cuidado con tales personas, porque no sabemos qué intenciones tienen y qué planes malvados están fraguando. Y no es tan difícil diferenciar a alguien adulador o lisonjero, de alguien amoroso que reconoce tus méritos o te da palabras de aliento y de valor.

El primero siempre es exagerado, sobrevalora tus aciertos y se sale de las proporciones reales de las cosas. Sus frases suenan rebuscadas, insinceras y parecen una caricatura de la verdadera aprobación o felicitación.

El segundo, en cambio, tiene palabras motivadoras pero mesuradas, reales, expresadas con convicción y con el deseo de reconocerte un mérito que te pertenece y no que se te da injustamente.

El lisonjero lanza sus florituras verbales y siempre espera a ver qué tajada puede sacar. No ha terminado de decir una adulación y ya está pidiendo un favor. El sincero te dice las cosas sin esperar que le pagues, pues no te está vendiendo nada, ni se está haciendo el simpático para después aprovecharse de ti.

El lisonjero es un experto conquistador de chicas, sobre todo de aquellas de personalidad débil, inseguras, con baja autoestima o con problemas familiares. El lisonjero sabe usar las palabras exactas para hacerlas sentir en el cielo, las endulzan, les proporciona una falsa aceptación y una ilusoria imagen de divas.

Y claro, las jovencitas son elevadas a la altura de las palmeras, pero cuando ya las usaron, las dejan caer como cocos. Cuidémonos de los labios lisonjeros, y cuidémonos nosotros de no ser uno de ellos, pues a veces, de manera inconsciente, podemos ser introducidos en ese juego.

Si quieres seguir recibiendo los “Devocionales en Pijama” cada día, en tu correo electrónico, o para que le llegue a un amigo, suscríbete a nuestro boletín gratuito en la parte superior derecha de esta página. Saber tu nombre, apellido y país, nos permitirá escribirte de manera personalizada y compartirte notas de interés en tu país.

Si quieres que seamos amigos en Facebook sólo marca “Me gusta” en la siguiente página: https://www.facebook.com/donizettibarrios

Ahora, si deseas disfrutar de buena música orgánica con sonido estéreo digital de alta resolución, da clic AQUÍ.

Tomado de:
“Devocionales en Pijama”
de Donizetti Barrios
Derechos reservados de autor.

 

No le temas al temor, úsalo para bien.

 

(2 Timoteo 1:7).

Científicos estadounidenses descubrieron a una mujer con una rara enfermedad cerebral que no le teme a nada, ni a una serpiente cerca de sus hijos ni a un cuchillo en su cuello. Ella no puede experimentar el miedo porque tiene destruida la parte del cerebro en la que los investigadores creen se gesta ese sentimiento.

Hace 20 años le vienen haciendo un seguimiento a esta dama conocida como SM en busca de claves sobre su condición. Justin Feinstein, cuyo estudio se publica en el diario Current Biology, comentó sobre el caso:

“Es  sorprendente que aún esté viva. “La naturaleza del miedo es la supervivencia y la amígdala cerebral nos ayuda a evitar situaciones, personas u objetos que amenazan la vida. SM perdió su amígdala y por ello perdió la capacidad de detectar y eludir el peligro”.

Y seguro que hay que estar detrás de una persona así cuidándola a toda hora, pues se corre el riesgo de que se tire de un edificio, o se le arroje al tren, o se enfrente a un delincuente armado.

El temor es algo bueno y sano en la medida en que nos ayuda a la preservación de la integridad. Pero se nos puede volver también un lastre cuando nos frena e impide que tomemos riesgos necesarios, como el de iniciar una nueva empresa.

El temor debe ser una luz amarilla intermitente en la autopista, lo cual quiere decir que en ese tramo de la vía y de la vida hay que andar con precaución. Pero cuando el temor se convierte en una luz roja que no cambia, nos complica la existencia, nos frena y no nos deja avanzar hacia nuevos logros.

Porque todo triunfador sabe que hay que tomar riesgos, pero riesgos inteligentes, controlados y necesarios. Nunca riesgos estúpidos como el del chico ebrio que se lanza en su auto a ver qué velocidad puede alcanzar, sólo para impresionar a unos más tontos que él.

Dios, quién ya nos creo con un sistema cerebral capaz de percibir el temor, ahora nos da a los cristianos el Espíritu Santo, no un espíritu de temor, sino de poder, de amor y de dominio propio. Y con el Espíritu Santo tenemos la capacidad de controlar el temor, en lugar de que el temor nos controle a nosotros. Por ello es que debemos alimentarnos con la Palabra de Dios, la única comida espiritual autorizada para el cristiano.

Con ella podemos producir la “hormona espiritual de la fe”, que es la que el Espíritu Santo segrega en nosotros para vencer toda prueba y llevarnos a más victorias.

Si quieres seguir recibiendo los “Devocionales en Pijama” cada día, en tu correo electrónico, o para que le llegue a un amigo, suscríbete a nuestro boletín gratuito en la parte superior derecha de esta página. Saber tu nombre, apellido y país, nos permitirá escribirte de manera personalizada y compartirte notas de interés en tu país.

Si quieres que seamos amigos en Facebook sólo marca “Me gusta” en la siguiente página: https://www.facebook.com/donizettibarrios

Ahora, si deseas disfrutar de buena música orgánica con sonido estéreo digital de alta resolución, da clic AQUÍ.

Tomado de:
“Devocionales en Pijama”
de Donizetti Barrios
Derechos reservados de autor.

 

No basta con hacer lo bueno.

(Hechos 16:6-10).

Es muy probable que en tu armario tengas varios trajes que te gustan y que pudieras ponerte. Sin embargo, cuando abres la puerta no te pones lo primero que aparece ante tus ojos, sino que escoges de acuerdo a tu gusto, la ocasión, el lugar y la combinación que deseas hacer con otras piezas. ¿Se trata de separar la ropa buena de la mala? No, se trata de seleccionar la correcta.

Lo mismo sucede en un restaurante, todos los platos se ven buenos, no hay malos, pero, ¿cuál es el correcto para ti en ese momento? Predicar a Cristo es muy bueno, sin embargo la Biblia nos relata que el Espíritu Santo les prohibió a Pablo y a sus compañeros anunciar el evangelio en Asia y en Bitinia. ¿Qué raro verdad? El texto no explica por qué, pero seguro que Dios tenía sus motivos.

Tal vez porque no era el momento, o porque precisaba que Pablo, Silas y Timoteo se fueran a Macedonia, como efectivamente lo hicieron. Y es que no basta con decir que vamos a hacer algunas cosas simplemente porque son buenas. Eso suena bien, sin embargo, si deseas agradar a Dios con todo tu corazón debes afinar tu puntería. Hay miles de asuntos buenos que podrías hacer para el Señor simplemente porque son buenos, mas su deseo es que entre esas miles de buenas posibilidades hagas la correcta, la que Él desea para ti en ese preciso momento, en ese preciso lugar, con esas precisas estrategias, con esas precisas herramientas y recursos y con la motivación adecuada.

Claro, la pregunta que se sigue es: ¿Y cómo hago para conocer la voluntad de Dios con tantos detalles? La respuesta es: en comunión permanente con Él. Dios jamás entrega una misión y luego se va diciendo que se volverán a ver en el cuartel general cuando todo esté concluido. No, ni tampoco te da todos los detalles al inicio. Él más bien te va entregando pedazo a pedazo, cada día, las fichas del rompecabezas.

Él te acompaña en el paso a paso. Te guía, te ubica, te cuida, te rodea de la gente indicada. Así es que no estés esperando la voz de un ángel diciéndote:

“Termina con Juanita y cásate con Rosita. Estudia ingeniería mecánica. Toca el piano. Compra la casa”.

No, Él te encaminará de diversas formas y confirmando siempre con su Palabra, no te dejará con dudas. Pero eso sí, necesita que no pierdas el contacto, por lo cual tu equipo de comunicaciones, la oración, debe estar encendido a toda hora.

Si quieres seguir recibiendo los “Devocionales en Pijama” cada día, en tu correo electrónico, o para que le llegue a un amigo, suscríbete a nuestro boletín gratuito en la parte superior derecha de esta página. Saber tu nombre, apellido y país, nos permitirá escribirte de manera personalizada y compartirte notas de interés en tu país.

Si quieres que seamos amigos en Facebook sólo marca “Me gusta” en la siguiente página: https://www.facebook.com/donizettibarrios

Ahora, si deseas disfrutar de buena música orgánica con sonido estéreo digital de alta resolución, da clic AQUÍ.

Tomado de:
“Devocionales en Pijama”
de Donizetti Barrios
Derechos reservados de autor.

 

¿Reconocer tus deficiencias y pedir ayuda es ser débil?

 

(1 Corintios 12: 18-22).

La lección más grande de humildad sobre el trabajo en equipo la dio Jesucristo al escoger a doce discípulos con los cuales pudiese conformar un grupo de trabajo para acometer la obra que tenía por delante. Él tenía todo el poder, la capacidad y la autoridad para trabajar solo, sin pedir ayuda, y menos a doce hombres que en lugar de ser unos eficientes auxiliares parecían más bien unos estorbos.

Pero Jesucristo no sólo los llamó para que lo apoyasen, sino que además los hizo sus amigos, les pagaba un salario y los viáticos, les enseñaba, los cuidaba y hasta llegó al extremo de lavarles los pies y decirles que ellos no estaban para servirle a Él, a Dios, sino para ser servidos por Él.

¡Qué locura! La única forma de explicar todo esto es entendiendo que Jesucristo AMÓ a esos discípulos. Es más, nunca los trató verticalmente, ustedes abajo y yo arriba, sino horizontalmente, de tú a tú. Nunca pidió comida diferente a la de ellos ni se hospedó en un lugar más lujoso. Tampoco los mandó a preparar todo y Él llegó al final a robarse el “show”.

Comieron del mismo plato, bebieron de la misma copa, durmieron en el mismo lugar, oraron juntos, lloraron juntos y rieron juntos. Dios trabajó hombro a hombro con ellos.

¿De dónde entonces la idea de que si un cristiano reconoce su deficiencia y pide ayuda está demostrando debilidad? Eso no es bíblico.

Claro, alguien pensará: ¡Pero diga el débil fuerte soy! ¡Yo no dependo de ningún hombre, dependo de Dios! ¡Todo lo puedo en Cristo que me fortalece, de manera que el que quiera, puede irse!

Sacar esos textos bíblicos de contexto es hacerlos un pretexto. No seamos prepotentes. Si el mismo Jesús escogió ayudantes, ¿quién te crees para pensar que no los necesitas? Claro que puedes decir que eres fuerte aunque seas débil, porque el Señor te rodea de personas que te sostienen. Claro que dependes de Dios, porque Él te guía a través de sus  “ministros”. Claro que todo lo puedes en Cristo que te fortalece, porque Él usa a otros miembros de su Cuerpo para que suplan tus necesidades.

El ojo nunca le podrá decir a la mano que no la necesita, ni tampoco la cabeza a los pies. Cada órgano necesita de otro órgano. La iglesia de Cristo es un cuerpo y cada cristiano es un órgano que hace parte de dicho cuerpo. Además, cada miembro depende de la cabeza, que es Cristo, pero la cabeza no podrá hacer su labor si cada miembro se llena de orgullo y se niega a trabajar en función de los demás. ¡Aprendamos a vivir en el Cuerpo, sometidos a la Cabeza y trabajando en quipo, dando y recibiendo!

Si quieres seguir recibiendo los “Devocionales en Pijama” cada día, en tu correo electrónico, o para que le llegue a un amigo, suscríbete a nuestro boletín gratuito en la parte superior derecha de esta página. Saber tu nombre, apellido y país, nos permitirá escribirte de manera personalizada y compartirte notas de interés en tu país.

Si quieres que seamos amigos en Facebook sólo marca “Me gusta” en la siguiente página: https://www.facebook.com/donizettibarrios

Ahora, si deseas disfrutar de buena música orgánica con sonido estéreo digital de alta resolución, da clic AQUÍ.

Tomado de:
“Devocionales en Pijama”
de Donizetti Barrios
Derechos reservados de autor.

 

El pecado de no disfrutar.

 

(1 Timoteo 6:17-18).

Esa noche cuando sus padres oraron por él y se disponían a arroparlo en su pequeña cama Marcelito los sorprendió con una pregunta: ¿Papá, mamá, está mal que yo disfrute de las cosas mientras otras personas sufren por no tenerlas?

Su mamá se quedó sin palabras, no entendía la naturaleza de su inquietud, así que le preguntó a qué venía ese cuestionamiento, por lo cual el niño les contó que en la escuela la maestra les había mostrado un video en el que aparecían niños de muchos países que sufrían diariamente por ser muy pobres y padecer hambre. Y que en cambio muchos jovencitos en otros lugares desperdiciaban la comida y no eran agradecidos ni con Dios ni con sus padres.

El padre de Marcelito se arrodilló entonces junto a su cama para quedar a la altura de su rostro y le dijo: Hijo, lo que te dijo la maestra es verdad, muchos niños en el mundo están sufriendo porque no tienen nada para comer. Y lo más triste es que incluso se mueren de hambre. Pero ello no significa que esté mal el que tú disfrutes de la comida que te damos en casa o que compramos en algún restaurante. El que tú te sientas mal no ayuda en nada a resolver ese problema. Más bien debes estar muy agradecido con Papá Dios que nos da muchas cosas buenas y lindas para que las disfrutemos. Mira hijo, aunque nosotros no seamos una familia adinerada, sino sólo acomodada, sí podemos tomar en cuenta el consejo que le da la Biblia a los ricos que profesan la fe cristiana.

La Escritura no les dice que se sientan desgraciados por tener las riquezas que otros no poseen, sino que en lugar de poner la esperanza en esos bienes materiales, la pongan en el Señor, quien les da esos bienes en abundancia para que los disfruten. Fíjate bien, para que los disfruten.

Y les pide que no sean unos arrogantes que se dan aires de superioridad, sino que sean sencillos y generosos, no tacaños, sino muy dadivosos, que compartan con el necesitado, que no cierren su corazón ante las necesidades de otros, para que así hagan tesoros en el cielo.

Marcelito, Papito Dios no quiere que nos amarguemos la vida con las cosas buenas y lindas que nos da, sino que seamos agradecidos, las disfrutemos y las compartamos con nuestro prójimo, que son los próximos, los cercanos que Dios pone a nuestro lado para bendecirles. Y no necesitamos ser multimillonarios para seguir esta bella enseñanza”.

Si quieres seguir recibiendo los “Devocionales en Pijama” cada día, en tu correo electrónico, o para que le llegue a un amigo, suscríbete a nuestro boletín gratuito en la parte superior derecha de esta página. Saber tu nombre, apellido y país, nos permitirá escribirte de manera personalizada y compartirte notas de interés en tu país.

Si quieres que seamos amigos en Facebook sólo marca “Me gusta” en la siguiente página: https://www.facebook.com/donizettibarrios

Ahora, si deseas disfrutar de buena música orgánica con sonido estéreo digital de alta resolución, da clic AQUÍ.

Tomado de:
“Devocionales en Pijama”
de Donizetti Barrios
Derechos reservados de autor.

 

A las deudas ponle alas.

 

(Romanos 13:7-8).

Deber dinero se puede volver una costumbre que te amargará la vida. El que debe es en cierto sentido esclavo de aquel a quien le debe. Si la deuda es con un familiar o amigo, la relación puede dañarse fácilmente o verse resquebrajada. Y si el compromiso es con una entidad financiera, el desangrado es lento y doloroso, ya que se termina pagando mucho más de lo que se debía inicialmente al sumar los intereses y otros cargos que se inventan.

El consejo de la Biblia a través del apóstol Pablo es que no se deba nada a nadie, que la única deuda que un cristiano debe tener es la del amor, ya que esa nunca se termina de pagar, pues siempre debemos estar dando amor a diestra y siniestra. l consejo puede parecer radical, pero hay que entenderlo en su contexto, ya que en la época de Pablo no valían las excusas para no pagar, nadie se salvaba por hacerse el tonto, o el bravucón, o por andarse escondiendo.

Sencillamente el que no tenía dinero para pagar era tomado como esclavo o echado en la cárcel. O si tenía hijos, se los llevaban a éstos para que con su trabajo cancelaran hasta el último centavo. Así es que no había cuenticos de que espérame que en estos días me entregan un cheque, o espera que estoy vendiendo una casa, o dame un plazo más que me quedé sin trabajo, etc. Nada de eso valía.

El mismo Jesús contó en una parábola de un hombre que fue a la cárcel por no pagar un compromiso, aunque luego le perdonaron la deuda y salió libre, pero salió a encuellar a otro sujeto que le debía una miseria, sin tener la misma misericordia que habían tenido con él, que sí debía una gran fortuna. Esa parábola era para enseñar que si Dios nos perdona a nosotros, nosotros debemos también perdonar a los demás.

Pero volviendo con el asunto de deber plata, lo mejor es evitar a toda costa tomar prestado o comprar a crédito. Y si hemos de usar el crédito, que sea para algo trascendental, como para una casa, o para una inversión en un negocio productivo, o para cubrir una emergencia. Y cuanto antes, a la mayor brevedad, pagar, cancelar la deuda. Pero pagar, no aplazar o alargar el compromiso.

Y si por ejemplo, vas a comprar ropa, que sea “Messi”: Me…sienta bien. Me… sirve el precio y Me…simpatiza la calidad. A las deudas, húyele, o ponle alas, para que vuelen bien lejos de tu presencia. Y no te enojes si te cobran, más bien paga. Y ya no te pongas cadenas, vive libre financieramente. ¡Goza de la vida!

Si quieres seguir recibiendo los “Devocionales en Pijama” cada día, en tu correo electrónico, o para que le llegue a un amigo, suscríbete a nuestro boletín gratuito en la parte superior derecha de esta página. Saber tu nombre, apellido y país, nos permitirá escribirte de manera personalizada y compartirte notas de interés en tu país.

Si quieres que seamos amigos en Facebook sólo marca “Me gusta” en la siguiente página: https://www.facebook.com/donizettibarrios

Ahora, si deseas disfrutar de buena música orgánica con sonido estéreo digital de alta resolución, da clic AQUÍ.

Tomado de:
“Devocionales en Pijama”
de Donizetti Barrios
Derechos reservados de autor.

 

El desagrado de lo sagrado para vivir consagrado.

(Proverbios 22:3; 1 Corintios 10:12).

Cuando Camila dijo que Roberto era sólo un amigo, que entre ellos no había ninguna atracción y que por lo tanto quedarse solos en su casa no representaba ningún riesgo, estaba siendo sincera. Cuando Luis aclaró que con su secretaria había sólo amistad y que lo único que hacían algunas veces era tomar un refresco y compartir acerca de sus vidas, de cuánto él amaba a su esposa e hijos y de cómo ella amaba a su novio, estaba siendo sincero.

Y cuando Martina expresó a sus padres que a ella no le gustaba el licor, que odiaba las drogas y que lo único que hacía era pasarla bien con sus amigos, aunque a veces ellos se excedían en sus locuras, estaba siendo sincera. Camila, Luis y Martina no veían nada malo en lo que hacían y es por ello que nadie les podría hacer un reproche. Los tres ciertamente fueron muy sinceros en esos momento de sus vidas.

Camila lo fue siete meses antes de embarazarse de Roberto, un chico que ni siquiera le gustaba y que no estaba dispuesto a abandonar sus estudios para dedicarse a ser padre. Luis también lo fue un año antes de abandonar a su esposa e hijos para irse a vivir con su secretaria, una joven  con la que disfrutaba conversar y tener un romance prohibido. Y por último Martina también fue muy sincera cinco meses antes de perecer en un accidente donde sus cuatro amigos también murieron alcoholizados y drogados después de impactar de frente contra un camión.

¿Pero por qué todo tiene que ser tragedia? No, no todo tiene que ser tragedia, podemos evitarlas, podemos aprender a decir “No” cuando se debe y así evitarnos dolores de cabeza, sufrimientos y desgracias innecesarias.

Hay pruebas que Dios permite, hay ataques que el diablo nos lanza y hay males que nosotros mismos nos buscamos. Si una señora ha estado planchando ropa toda la tarde y sale acalorada a la calle y recibe la lluvia y se enferma, no está bien que diga que su mal es una prueba de Dios, o que Satanás la está atacando. Es mejor que sea honesta y reconozca que se enfermó por su falta de cuidado.

Proverbios en la Biblia enseña que el hombre sabio ve el peligro y lo evita, en cambio el necio sigue adelante y sufre las consecuencias. No permitas que una serpiente se te envuelva en el cuello sólo porque el masaje es placentero. ¡Arráncala de ti! Ese es el desagrado de vivir consagrado, aunque te digan: “¡Ay, cuidado santurrón!”.

Si quieres seguir recibiendo los “Devocionales en Pijama” cada día, en tu correo electrónico, o para que le llegue a un amigo, suscríbete a nuestro boletín gratuito en la parte superior derecha de esta página. Saber tu nombre, apellido y país, nos permitirá escribirte de manera personalizada y compartirte notas de interés en tu país.

Si deseas ser mi amigo en Facebook sólo marca “Me gusta” en la siguiente página: https://www.facebook.com/donizettibarrios

Ahora, si deseas disfrutar de buena música orgánica con sonido estéreo digital de alta resolución, da clic AQUÍ.

Tomado de:
“Devocionales en Pijama”
de Donizetti Barrios
Derechos reservados de autor.

 

El control de calidad para mi trabajo.

 

(Colosenses 3:22-23).

En cierta ocasión el famoso pintor, arquitecto y escultor italiano, Miguel Ángel Buonarroti, recibió en su taller a un amigo a quien le mostró un trabajo que estaba haciendo. Días después volvió el amigo y Miguel Ángel nuevamente le enseñó su obra para que éste apreciara los avances que había logrado. El visitante le comentó que no veía nada nuevo, que le parecía exactamente igual a como la había visto la última vez.

El artista le explicó que había estado durante días trabajándole a los pequeños detalles para lograr la perfección, mas su amigo repuso que esas eran minucias. Entonces el maestro renacentista le dio una respuesta que ha quedado para la posteridad: “Los pequeños detalles hacen la perfección, y la perfección jamás será un pequeño detalle”.

No se necesita ser un experto para darse cuenta de por qué a Miguel Ángel, cinco siglos después, se le sigue considerando uno de los más grandes artistas de toda la historia. El “Moisés”, por ejemplo, tiene tanto detalle que una persona puede permanecer horas apreciando cómo en un bloque de mármol éste hombre pudo cincelar los músculos, las venas, la estructura ósea, la expresión del rostro, la barba, los pliegues de la ropa, etc. Se dice inclusive que cuando terminó “El David”, otra famosa escultura, al verla tan perfecta le dio con el martillo un golpe en la rodilla y le dijo: “habla”.

Los detalles son los que muchas personas no aprecian a simple vista, pero son los que hacen que nuestro trabajo adquiera la etiqueta de “casi perfecto”, para no pecar diciendo que es perfecto. Todo lo que hagamos debemos hacerlo como para Dios y no para los hombres, aunque sea una comida, una producción de cine, la reparación de un auto, el remiendo de unos zapatos, una entrevista, un trabajo para la universidad o una enseñanza de la Biblia.

Cada labor que emprendamos debe tener toda nuestra atención, nuestro amor,  nuestro esfuerzo, nuestra dedicación y entrega, como si Dios mismo nos hiciera el control de calidad y evaluara si lo que hicimos es digno o no de Él.

Eso es lo que enseña la Biblia. Algunos se acostumbran tanto a la mediocridad que dicen: “Ah, dejemos eso así, al fin y al cabo nadie se va dar cuenta”.

Pero nosotros sí nos daremos cuenta. ¿Por qué algunos ganan tan buen prestigio en su labor y son tan bien remunerados? Porque dan lo mejor de sí.

Si quieres seguir recibiendo los “Devocionales en Pijama” cada día, en tu correo electrónico, o para que le llegue a un amigo, suscríbete a nuestro boletín gratuito en la parte superior derecha de esta página. Saber tu nombre, apellido y país, nos permitirá escribirte de manera personalizada y compartirte notas de interés en tu país.

Si deseas ser mi amigo en Facebook sólo marca “Me gusta” en la siguiente página: https://www.facebook.com/donizettibarrios

Ahora, si deseas disfrutar de buena música orgánica con sonido estéreo digital de alta resolución, da clic AQUÍ.

Tomado de:
“Devocionales en Pijama”
de Donizetti Barrios
Derechos reservados de autor.

 

Amarás al Señor tu Dios amando a los odiosos.

 

(Juan 3:16; 1 Juan 3:16).

Amar a Dios es mucho más fácil que amar al prójimo, al fin y al cabo Dios no es variable en su estado anímico, no es de los que se portan amables y afectuosos un día y oscos y fastidiosos al siguiente. Cuando Dios promete algo, lo cumple, no te deja embarcado y luego se aparece inventando excusas. Dios tampoco es de los que te perdonan pero después,  cuando se enojan, te enrostran tu pecado con malevolencia.

No, Dios no es así, pero nosotros los humanos sí lo somos, seamos cristianos o no. Por todo ello y mucho más es que se hace más fácil amar a Dios que a los seres humanos. La orden de Jesucristo es amar a nuestro prójimo, a nuestro próximo, de la misma manera como nos amamos a nosotros mismos. Inclusive el Señor nos exige ir más allá, nos pide amar a nuestros enemigos, a los odiosos, a los que han cazado una pelea contra nosotros sin que lo sepamos.

Si ustedes aman a sus amigos, enseñó Jesucristo, no están haciendo nada extraordinario, lo mismo hacen las personas más perversas. Pero si aman a aquellos que no han hecho ningún merito para robarles el corazón sino que les amargan la vida terriblemente, eso sí que tiene virtud. Amar al enemigo es algo que ningún ser humano puede ni quiere hacer, a no ser que Dios le dé una capacidad sobrenatural para amar. No se trata de enamorarse del enemigo, sino de tratarlo con bondad, aunque no se lo merezca.

Es no dejar que el corazón se llene de rencor, sino de misericordia, pues estamos ante alguien que sufre por no entender que cuando escupe veneno es porque primeramente lo ha producido y lo ha masticado, es decir, se está auto envenenando.

Dios en su infinita bondad nos va a poner personas fastidiosas en toda parte, hasta en nuestra propia casa y en la iglesia, en las posiciones de liderazgo, a donde se supone que sólo llegan los virtuosos. Y lo irónico es que también nosotros llegamos a hacer parte del equipo de los odiosos, sólo que nos molesta tener que admitirlo. Es más llevadero hacer el papel de víctimas que de victimarios. No queremos mirar hacia adentro, sino hacia afuera.

Y los mismos defectos que en nosotros se ven como pequeñas debilidades, en los demás se ven como abominaciones. Juan 3:16 nos habla del amor de Dios, pero 1 Juan 3:16 nos habla del amor de nosotros por los demás.

Si quieres seguir recibiendo los “Devocionales en Pijama” cada día, en tu correo electrónico, o para que le llegue a un amigo, suscríbete a nuestro boletín gratuito en la parte superior derecha de esta página. Saber tu nombre, apellido y país, nos permitirá escribirte de manera personalizada y compartirte notas de interés en tu país.

Si quieres que seamos amigos en Facebook sólo marca “Me gusta” en la siguiente página: https://www.facebook.com/donizettibarrios

Ahora, si deseas disfrutar de buena música orgánica con sonido estéreo digital de alta resolución, da clic AQUÍ.

Tomado de:
“Devocionales en Pijama”
de Donizetti Barrios
Derechos reservados de autor.

 

Un nuevo modelo para cada día.

(2 Corintios 4:16; Efesios 2:8-10).

En las grandes fábricas del mundo existe un departamento que se llama “Desarrollo”, el cual tiene como propósito la investigación e implementación de nuevos productos o el mejoramiento de los que ya tienen. Es así como cada año o presentan artículos nuevos o exhiben los modelos recientes de lo que ya están en el mercado, bien sea que se trate de automóviles o teléfonos celulares.

Las personas igualmente ven la necesidad de renovar la decoración de sus casas, el vestuario, el corte de cabello y hasta el color de los ojos. Lo que muchos no saben es que también hay la posibilidad de renovarse espiritualmente. Claro, la Biblia lo enseña, dice que aunque el ser exterior, el físico, se desgasta cada día con el uso, el interior, el ser espiritual, puede renovarse cada 24 horas.

¿Increíble no? Y lo mejor de todo es que el fabricante, Jesucristo, no nos cobra ni un solo centavo por la “actualización” diaria. Podemos descargar el “upgrade” cada que nos levantemos de la cama. ¡Esto es de película! Para cambiar mi celular debo esperar a que se venza el contrato actual y hacer uno nuevo, con lo cual tengo la opción de sustituir el equipo viejo por uno reciente. Con Jesucristo podemos renovarnos espiritualmente día a día, despojarnos del hombre o la mujer que éramos ayer y lucir la radiante versión de ese día.

Así es que si alguien te dice: “¡Mira, cambié mi MP3! Ahora con este modelo puedo escuchar mucha más música, guardar más fotos y hasta videos”.

Entonces dile: “Te cuento que yo también cambié el modelo de vida espiritual. Sí, ayer tenía la vieja versión, pero esta mañana me puse de rodillas, vacié todos los archivos feos que no me gustaron y descargué directamente del Espíritu Santo una actualización que está espectacular. Claro, no la ves a simple vista, porque es un software espiritual, pero sí te darás  cuenta porque los errores que cometí ayer hoy ya no los tengo que cometer. Hoy estoy estrenando una misericordia nueva, y con ella, una nueva llenura del Espíritu Santo. Es una nueva versión ”.

Por supuesto, puede ser que alguien no sepa que la vida en Cristo es de perfeccionamiento continuo y por ello se desternille de la risa. O también puede ser que encuentres personas a las que a diario les aparece la notificación de la nueva versión, pero ellas insisten en seguir con la antigua y decir: “Yo soy así, así nací, así me quedo y así me muero”. Y se pierden esta linda oportunidad.

Si quieres seguir recibiendo los “Devocionales en Pijama” cada día, en tu correo electrónico, o para que le llegue a un amigo, suscríbete a nuestro boletín gratuito en la parte superior derecha de esta página. Saber tu nombre, apellido y país, nos permitirá escribirte de manera personalizada y compartirte notas de interés en tu país.

Si quieres que seamos amigos en Facebook sólo marca “Me gusta” en la siguiente página: https://www.facebook.com/donizettibarrios

Ahora, si deseas disfrutar de buena música orgánica con sonido estéreo digital de alta resolución, da clic AQUÍ.

Tomado de:
“Devocionales en Pijama”
de Donizetti Barrios
Derechos reservados de autor.