El tacaño y mala paga a la miseria siempre llaman.

(Proverbios 11:24).

El que haya médicos que recomienden cirugías a sus pacientes sin que las necesiten y simplemente por sacarles dinero, no descalifica la verdad de que las cirugías son una práctica necesaria y que la profesión de la medicina es honorable. Así también, el hecho de que existan predicadores cristianos que abusen de la generosidad de la gente y le saquen todo el dinero y hasta la lengua, no descalifica el que el dar generosamente sea una verdad espiritual para prosperar y que la labor de la predicación sea de alta estima.

El sabio Salomón escribió en su libro de Proverbios de la Biblia, en el 11:24, que quienes son generosos reciben en abundancia, y que aquellos que ni siquiera sus deudas pagan acaban en la miseria. Esto por supuesto va en contravía del pensamiento de muchos a nivel popular que creen que una persona sólo puede hacerse rica si en lugar de suplir sus necesidades básicas y pagar sus deudas, se dedican a acumular y a retener el dinero.

Aparentemente, según las matemáticas, tiene más dinero el que se ganó $1000 y no le pagó a nadie y hasta aguantó hambre para seguir con los mismos $1000, que aquel que se ganó $1000 y después de comprar lo básico para subsistir y pagar sus deudas y compromisos, sólo se quedó con $100. Pero cuidado, no nos dejemos engañar, el primero es realmente un pobre, un miserable que aguanta hambre, sufre, tiene mal prestigio y hasta se cree el cuento de que es el dueño de los $1000 a los cuales se aferró.

Mas la verdad es al contrario, él no es el dueño de esos $1000, sino que esos $1000 se adueñaron de él y le están acabando la vida, debido a que no se ha dado cuenta de que el dinero es un buen siervo, pero un pésimo amo, déspota y cruel.

El dinero es un buen medio para la adquisición de bienes y servicios, pero es un pésimo objetivo por sí mismo. El dinero se multiplica cuando se da generosamente con alegría y sabiduría, pero es incapaz de reproducirse en cautividad. El dinero funciona cuando se usa para el crecimiento de las personas, pero falla cuando usa a las personas para el crecimiento de más dinero.

El dinero debe servirte para honrar a Dios, no convertirse en tu Dios. El dinero debe ser administrado en tu vida, y nunca el administrador de tu vida. De ninguna manera lo expuesto anteriormente es un aliciente para no ahorrar y ser derrochadores, sino una alerta para no empobrecerse acumulando dinero ilusamente.

Hay que prosperar, pero al estilo de Dios, pues el Señor sabe bendecir al dador alegre. Él ha prometido recompensar con abundancia al que da con alegría y ama el compartir.

Si quieres seguir recibiendo los “Devocionales en Pijama” cada día, en tu correo electrónico, o para que le llegue a un amigo, suscríbete a nuestro boletín gratuito en la parte superior derecha de esta página. Saber tu nombre, apellido y país, nos permitirá escribirte de manera personalizada y compartirte notas de interés en tu país.

Si quieres que seamos amigos en Facebook sólo marca “Me gusta” en la siguiente página: https://www.facebook.com/donizettibarrios

Ahora, si deseas disfrutar de buena música orgánica con sonido estéreo digital de alta resolución, da clic AQUÍ.

Tomado de:
“Devocionales en Pijama”
de Donizetti Barrios
Derechos reservados de autor.

 

Juntos, pero no revueltos.

(Judas 1:22-23).

Ahora ayúdenme ustedes a resumir la conferencia que les he compartido. ¿Qué piensan, deben los jóvenes cristianos andar con los no cristianos? Levanten la mano por favor para que uno de los asistentes les acerque un micrófono y así todo el auditorio pueda escuchar.

Voz 01:  El apóstol Pablo dice que el que quiera estar firme mire que no caiga. Y  al que anda entre la miel algo se le pega. Así que hay que ser sabios para escoger las amistades.

Voz 02:  Pero si vas a andar sólo entre cristianos nunca podrás ser luz en la oscuridad.

Voz 03:  Y no sólo eso, sino que jamás podrás ganar más personas para Cristo. Los enfermos son los que necesitan médico, no los sanos.

Voz 04:  En mi caso, en mi curso de la facultad sólo somos tres los cristianos, el resto no, y yo tengo que compartir con ellos todos los días, de lunes a viernes, quiera o no.

Voz 05:  No se trata de decir que vas a tener amigos cristianos o que no vas a tener amigos cristianos, se trata de ser sabios para que ellos se conviertan a ti, y no tú a ellos

Voz 06:  Aún el apóstol Juan dice que si nosotros le damos la bienvenida a nuestra casa a una persona que nos trae mala doctrina y le prestamos atención, somos cómplices

Voz 07:  Sí debemos recibir al débil en la fe, pero no para discutir, sino para edificación mutua

Voz 08:  Iniciar una relación romántica con una persona no cristiana o de mal testimonio es desobedecer. Lo mejor es decir no, pues no hay comunión entre la luz y las tinieblas.

Voz 09:  La Biblia dice que la amistad con el mundo es enemistad contra Dios, pero se refiere es a mostrar complacencia con los antivalores cristianos, y aún, llegar a compartirlos

Voz 10:  La adecuada amistad con el mundo es aquella donde nos insertamos dentro de una determinada comunidad con el propósito de ser sal y luz, de ser testimonio público

Voz 11:  Por eso Jesús oró al Padre para que nos guardara del mundo, no para ser quitados del mundo, pues es allí donde debemos alumbrar como verdaderos hijos de la luz

Voz 12:  Y así como el médico le declara la guerra a la enfermedad pero trata con bondad al enfermo, nosotros debemos ser misericordiosos con el pecador, pero no tolerar al pecado, debemos rechazarlo de nuestra vida de manera frontal, es nuestro enemigo

Voz 13:  No debemos sentirnos superiores a los no cristianos, ese orgullo religioso construye barreras, no puentes. Ni tampoco debemos avergonzarnos del evangelio, ya que es poder de Dios para salvación. Debemos más bien presentarlo de manera inteligente.

Voz 14:  Debemos estar en el mundo, pero recordar que no somos del mundo, sino de Dios

Me parece que han hecho un maravilloso resumen de la conferencia. Termino leyendo en la Biblia Judas 1: 22-23

“Deben tener compasión de los que no están firmes en la fe. Rescaten a otros arrebatándolos de las llamas del juicio. Incluso a otros muéstrenles compasión, pero háganlo con mucho cuidado, aborreciendo los pecados que contaminan la vida de ellos”.

Si quieres seguir recibiendo los “Devocionales en Pijama” cada día, en tu correo electrónico, o para que le llegue a un amigo, suscríbete a nuestro boletín gratuito en la parte superior derecha de esta página. Saber tu nombre, apellido y país, nos permitirá escribirte de manera personalizada y compartirte notas de interés en tu país.

Si quieres que seamos amigos en Facebook sólo marca “Me gusta” en la siguiente página: https://www.facebook.com/donizettibarrios

Ahora, si deseas disfrutar de buena música orgánica con sonido estéreo digital de alta resolución, da clic AQUÍ.

Tomado de:
“Devocionales en Pijama”
de Donizetti Barrios
Derechos reservados de autor.

 

¡Pero no te enojes doctor!

(Marcos 5:25-34).

Cuando Quenia llevó a su esposo Tony al hospital para que le practicaran los exámenes de rigor, el médico fue muy enfático al mostrarle en las radiografías los puntos donde aparecían los siete tipos de cáncer que él padecía. Ella sin embargo quiso una segunda opinión especializada, pero el resultado fue el mismo, él sí tenía cáncer, no había ningún error en el diagnóstico.

Ante la fatal noticia Quenia decidió activar el poder de la fe en Jesucristo, creyendo que Él era poderoso para hacer milagros en respuesta a su oración. Cuando llegó el día de la cirugía, el médico, en menos de 15 minutos, salió disgustado y a prisa del quirófano, buscó a Quenia y le exigió que le dijera que había pasado con su marido. Ella no lograba entender el cuestionamiento. Fue entonces cuando él le explicó que el cáncer no aparecía por ninguna parte, pero que a ella le constaba que en los exámenes que le había mostrado estaba la evidencia de la enfermedad. Y claro que ella lo sabía, pues le había practicado las pruebas por segunda vez y con el mismo resultado. El cirujano estaba indignado, por cuanto era un inminente profesional y con una larga e intachable trayectoria.

El milagro acaecido en este hospital es el pan de cada día en diferentes lugares del mundo. Dios todavía tiene esa bendita costumbre de arruinarle a los médicos sus diagnósticos. Inclusive, cuando caminaba por las polvorientas calles de Israel en forma humana y bajo el nombre hebreo de Yeshua (Dios salva), no podían invitarlo a ningún funeral, puesto que siempre lo saboteaba resucitando al muerto. ¿Y qué es lo que pasa con la ciencia médica que los cristianos con sus oraciones se burlan de ella? No pasa nada que no se haya escrito antes en la Biblia.

Un médico se forma tomando a un chico recién salido de la secundaria y sentándolo durante cinco años en la universidad para enseñarle cómo se comportan las células del cuerpo humano, cómo se enferman y cómo se pueden sanar. Sus mentes son educadas bajo el método científico y se les programa para aceptar como verdadero sólo aquello que pueden verificar en el laboratorio.

pero están aprendiendo sólo la mitad del curso, aunque se les cobra la matrícula completa. ¿Y por qué la mitad? Porque les enseñan que el ser humano es un ser psíquico, biológico y social, pero nadie les informa que también es un ser espiritual. Y es que así como existe un mundo natural o físico, también hay un mundo sobrenatural o espiritual. Y tal y como existe la ley de la gravedad, que hace que los objetos caigan, también hay otra ley que se llama de la sustentación, que hace que los aviones floten.

Y para evitar que los médicos se frustraran con los milagros de Dios que arruinan sus diagnósticos, deberían sentarlos otros cinco años en la universidad para enseñarles, con Biblia en mano, las leyes espirituales. En el primer curso, el médico, aprendería las leyes naturales. Y en el segundo curso, el bíblico, aprendería las leyes sobrenaturales. Además, al estudiar las verdades divinas, se les proveería la salvación, para que sus espíritus vayan al cielo el día en que mueran físicamente.

Si quieres seguir recibiendo los “Devocionales en Pijama” cada día, en tu correo electrónico, o para que le llegue a un amigo, suscríbete a nuestro boletín gratuito en la parte superior derecha de esta página. Saber tu nombre, apellido y país, nos permitirá escribirte de manera personalizada y compartirte notas de interés en tu país.

Si quieres que seamos amigos en Facebook sólo marca “Me gusta” en la siguiente página: https://www.facebook.com/donizettibarrios

Ahora, si deseas disfrutar de buena música orgánica con sonido estéreo digital de alta resolución, da clic AQUÍ.

Tomado de:
“Devocionales en Pijama”
de Donizetti Barrios
Derechos reservados de autor.

 

Cuando crees que Dios no es suficiente.

 No entiendo

(Efesios 3:14-19). 

El apóstol Pablo, escribiéndole a los cristianos de Éfeso les dice que él ora para que ellos puedan comprender la verdadera magnitud del amor de Dios, para que tengan una noción mucho más clara de lo que implica estar bajo su cobertura, bajo su cuidado y su provisión. Pues aunque la gente oiga hablar de ese amor, lo estudie, lo analice, lo memorice y hasta lo enseñe, es tal su anchura, su longitud, su profundidad y altura, que  se requiere que Dios mismo nos ayude a entenderlo y a disfrutarlo a plenitud.

Uno de los juegos que uno tiene con los hijos cuando son niños es el de intentar medir el amor:

-         ¿Hasta dónde amas al papá y a la mamá?

-         Hasta el cielo

-         ¡Uyyy eso es mucho! ¿Y cómo es de grande ese amor?

-         Así, grandote, grandote –dice el bebé extendiendo sus bracitos

Y el amor de Dios es mucho, mucho más grande que el mismísimo cielo y mar. Y por mucho que me esfuerce en describirlo la verdad es que ni yo mismo lo he llegado a comprender a cabalidad. Eso es como mojarse los pies en la playa y luego presumir de conocer el océano y sus profundidades. Por eso la oración del apóstol Pablo, que debe ser también la nuestra, es por aquellas personas que cierran sus mentes y se niegan a recibir ese amor que el Señor les ofrece.

Hay seres a los que les dices que Dios les ama y les perdona sus pecados, y ellos sólo te contestan: “Sí, sí, yo sé eso, yo sé que Dios me ama y me perdona, pero es que he hecho tantas cosas feas que espero que algún día me pueda perdonar”.

¿Cómo hacer para que crean que el amor de Dios sólo requiere arrepentimiento verdadero? Pues ellos también dicen: “Yo estoy tratando de portarme bien a ver si algún día me gano aunque sea un pedacito de cielo”.

¿Cómo hacerles entender que la salvación es por gracia, que Dios la regala por la fe, no por buenas obras, y que las buenas obras son el resultado de esa salvación? El cielo no se puede ganar, o se recibe o se rechaza, pues ningún ser humano podrá hacer meritos para ir allí, los meritos ya los hizo Cristo por nosotros.

Así es que pregúntate si te atreverías a despreciar ese amor de Dios por ti. ¿Cómo te sentirías si un hijo tuyo se negara a comer, anduviera desnudo y en la calle, simplemente por no entender tu amor y porque no se cree digno de recibirlo?

Si quieres seguir recibiendo los “Devocionales en Pijama” cada día, en tu correo electrónico, o para que le llegue a un amigo, suscríbete a nuestro boletín gratuito en la parte superior derecha de esta página. Saber tu nombre, apellido y país, nos permitirá escribirte de manera personalizada y compartirte notas de interés en tu país.

Si quieres que seamos amigos en Facebook sólo marca “Me gusta” en la siguiente página: https://www.facebook.com/donizettibarrios

Ahora, si deseas disfrutar de buena música orgánica con sonido estéreo digital de alta resolución, da clic AQUÍ.

Tomado de:
“Devocionales en Pijama”
de Donizetti Barrios
Derechos reservados de autor.

 

¡Qué viva el gozo!

(1 Tesalonicenses 5:16).

Luis tenía el encargo de recoger en el aeropuerto al predicador que vendría de visita a su iglesia. Y aunque sabía cuál era la aerolínea y cuál el número de vuelo el problema era que no lo conocía físicamente. Se apostó entonces a la salida del muelle internacional a esperar, cuando de repente, uno de los pasajeros llamó su atención. Casi podía aseverar que esa persona en la que se había fijado era a quien esperaba, por lo cual amablemente se le acercó y preguntó:

-         Perdona, eres tú el predicador invitado a nuestra iglesia

-         No, yo no, esta cara que tengo es por culpa de una úlcera que me está acabando.

¡Qué triste que algunos tengan esa imagen de los cristianos! Y es que en algunos círculos religiosos pareciera concebirse la idea de que entre menos sonrisas se esbocen más espiritual se es. Pero el gozo del cristiano es uno de los síntomas de su buena salud espiritual. La alegría que proviene del espíritu no es la misma que proviene de las emociones, pues la emocional depende de las circunstancias, de forma tal que cuando todo marcha bien se está feliz, pero si todo va mal, se está triste.

El gozo o alegría espiritual, al ser mucho más profundo y estable, tiene por ende la capacidad de sobreponerse a las circunstancias que se les son adversas, en lugar de dejarse abatir por ellas. Mientras que cualquier persona debe esperar a sentir algo de alegría, un cristiano no tiene que esperar a que le llegue, sino que debe vestirse de esa alegría.

El ser humano que ha sido controlado por Dios asume la alegría espiritual, decide estar gozoso, porque esa es una decisión, es un acto de fe. Y al mismo tiempo, el gozo es una de las características del fruto que produce el Espíritu Santo en el espíritu humano cuando un cristiano le ha rendido su voluntad al Señor y le ha permitido que le llene con su presencia. Si así no fuera, no podríamos entender el consejo del apóstol Pablo que nos indica ponernos gozosos cuando estamos atribulados.

Aparentemente esto suena loco, pues es ilógico pedirle a una persona que se ponga contenta cuando sienta tristeza. Pero en la vida espiritual cristiana lo anterior no es una locura, sino una realidad, gracias a que una de las nueve características de la llenura del Espíritu Santo es el gozo o la alegría espiritual.

Las otras ocho, según el listado de Gálatas 5:22 en la Biblia son: amor, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, humildad y dominio propio. En conclusión, cuando el apóstol Pablo nos ordena que estemos gozosos lo que ciertamente nos está diciendo es:

“Oigan muchachos, aunque realmente tengan motivos para estar tristes, cambien esa cara de limón y decídanse a estar gozosos, porque son ustedes los que manejan sus emociones y no las emociones a ustedes. Así que ahora mismo asuman el gozo”.

Si quieres seguir recibiendo los “Devocionales en Pijama” cada día, en tu correo electrónico, o para que le llegue a un amigo, suscríbete a nuestro boletín gratuito en la parte superior derecha de esta página. Saber tu nombre, apellido y país, nos permitirá escribirte de manera personalizada y compartirte notas de interés en tu país.

Si quieres que seamos amigos en Facebook sólo marca “Me gusta” en la siguiente página: https://www.facebook.com/donizettibarrios

Ahora, si deseas disfrutar de buena música orgánica con sonido estéreo digital de alta resolución, da clic AQUÍ.

Tomado de:
“Devocionales en Pijama”
de Donizetti Barrios
Derechos reservados de autor.

 

¿O José o James Bond?

 

El siguiente es un diálogo hipotético entre un comunicador cristiano latinoamericano y un productor de cine de Hollywood:

-         ¿Así que tú querer que yo invertir varios millones de dólares en hacer una película sobre este José de la Biblia, a quien tú llamar un verdadero héroe?

-         Eso es correcto Mr. Thompson, necesitamos mostrar verdaderos modelos a seguir, personas reales, de carne y hueso, que nos transmitan valores para mejorar nuestra sociedad. James Bond es un personaje ficticio, además no es un buen modelo, es un señor que mata a otros como si fueran insectos y no tiene problemas de conciencia. Él no es un hombre que sepa amar a una sola mujer y consagrarse a ella y serle fiel, sino que cada noche duerme con una diferente y aún así jamás se contagia de SIDA. El Agente 007 no representa al hombre que trabaja abnegadamente para disfrutar de sus bienes en compañía de su familia, no, este señor malgasta todo el dinero en licor, cigarrillos, casinos, mujeres y lujos. Dilapida el dinero de los contribuyentes, crea el caos vehicular por donde conduce, origina choques y explosiones por todas partes y golpea a la gente gracias a que es un buen peleador. Él no es un verdadero modelo de amor y paz.

-         ¿Y este José de la Biblia tú creer que sí ser un verdadero héroe?

-         Claro Mr. Thompson. Primeramente este señor sí existió, la egiptología lo presenta como un “visir”, la segunda autoridad después del faraón, un judío del siglo XVII antes de Cristo que gobernó durante la dinastía de los Hicsos. Él era hijo de Jacob, nieto de Isaac y biznieto de Abraham. Sus hermanos quisieron matarlo por celos, mas fue vendido como esclavo a un egipcio llamado Potifar y quien era capitán de la guardia de Faraón. Allí se destacó como administrador y por enriquecer a su amo. Sólo que por ser de  hermoso parecer y joven, la esposa del amo lo quería seducir y por ello lo acosaba permanentemente. Y aunque él se negaba por temor a ofender a Dios y al amo, finalmente la señora, por despecho, lo calumnió y lo echaron a la cárcel.

Mas Dios estaba con él e hizo que de allí saliera derecho al trono de Egipto, a donde llegó para salvar al mundo de una gran hambruna de siete años. Y José no se vengó de sus hermanos, sino que los perdonó y llevó a toda su familia a vivir a Egipto, donde se casó con Asenat y tuvo dos hijos: Manasés y Efraín.

-         Bueno, tú historia ser muy bonita, pero yo no arriesgar millones de dólares en algo que no gustar a la gente. Yo querer para mi película un José que se llame Joseph, que tenga unas tres escenas de cama con la mujer de Potifar y que se le gaste el dinero a ese tipo en casinos, licores y mujeres sin ser descubierto. Yo no querer que él se case y tenga hijos, sino que tenga varias amantes. Para eso contrataría varias actrices de moda que sean despampanantes. Además él tiene que vengarse de sus hermanos, debe matarlos y en escenas con muchas explosiones, persecuciones en auto y disparos. Podemos tener unas escenas chistosas y otras de suspenso, así lograríamos un típico producto de la industria cinematográfica, una película apta para el consumo popular. Así es como funciona este negocio. Yo no querer fomentar valores humanos, tampoco enseñar la Biblia. Yo hacer negocios, ganar billete.

Hasta aquí el diálogo hipotético, el cual no dista nada de la realidad que vivimos. En tanto que Dios, en la Biblia, nos presenta verdaderos héroes de carne y hueso con virtudes a imitar, este “mundo” nos quiere vender sus falsos héroes, tipo James Bond.

Si quieres seguir recibiendo los “Devocionales en Pijama” cada día, en tu correo electrónico, o para que le llegue a un amigo, suscríbete a nuestro boletín gratuito en la parte superior derecha de esta página. Saber tu nombre, apellido y país, nos permitirá escribirte de manera personalizada y compartirte notas de interés en tu país.

Si quieres que seamos amigos en Facebook sólo marca “Me gusta” en la siguiente página: https://www.facebook.com/donizettibarrios

Ahora, si deseas disfrutar de buena música orgánica con sonido estéreo digital de alta resolución, da clic AQUÍ.

Tomado de:
“Devocionales en Pijama”
de Donizetti Barrios
Derechos reservados de autor.

 

No es cuánto caes, sino a dónde te manda el rebote.

(1 Juan 2:1).

Es automático, el niño se cae y de inmediato sale llorando y buscando los brazos de su padre. Él no se pone a pensar cómo lo va a juzgar su progenitor, ni si lo va a rematar como castigo por su imprudencia. Él lo que requiere es su consuelo, su beso sanador. El niño sabe interiormente que aunque su accidente pudo ser por desobediencia, ese acto, que fue malo, ni fractura la relación padre e hijo ni lesiona el amor que los une a los dos.

¿De dónde viene entonces la idea de que cuando un cristiano tropieza se esconde de Dios, no se atreve a orar, ni a leer la Biblia y menos a congregarse? ¿Acaso cuando alguien se enferma le huye a los doctores y siente vergüenza de ir al hospital? Claro que no. ¿Por qué entonces nos escondernos de Dios cuando más lo necesitamos?

El problema no es nuevo, es tan antiguo como el hombre, pues el mismo Adán se le escondió a Dios después de que pecó. Lo que sucede es que el pecado trae como consecuencia vergüenza, temor por el castigo, frustración, culpa. El pecado produce un corto circuito en la comunión con Dios. Pero entiéndase algo, aunque la comunión se rompa, la relación no. ¿Y qué quiere decir esto? Que aunque el pecado en que incurre un cristiano traiga ligados muchos sentimientos negativos y produzca lamentables consecuencias que se pudieron evitar, no por ello, jamás, provocará el que Dios deje de ser su Papá, o él deje de ser su hijo, y desaparezca el amor que los une a ambos.

Un padre se puede enojar con un hijo que está llorando por haberse tropezado en un acto flagrante de desobediencia, pero no por ello deja de ser su hijo ni deja de amarlo. Lo ama, sigue siendo su hijo, y es por ello que lo consuela, lo cura y lo reconforta. Aunque después vengan las medidas disciplinarias. Pero la disciplina no es porque lo odia y quiere destruirlo, sino porque lo ama y desea cuidarle y evitarle futuros males y dolores.

El apóstol Juan escribió en la Biblia:

“Hijitos amados, estos consejos que les doy es para que no pequen, no lo hagan por favor. Pero si llegan a meter la pata y se dan su buen golpe, jamás se olviden de que Papá Dios es papá, no un juez histérico y tirano. Y como buen Padre hasta les ha provisto un abogado defensor llamado Cristo”.

Si has tropezado, ¡Levántate! ¡Acércate a Dios! ¡Basta de lamentarte y atormentarte con vanos y malos recuerdos! ¡Deja el lloriqueo y el despertar lástima! No pienses más en cuánto caíste, sino a dónde irás a rebotar. A dónde te mandará esta experiencia. Qué buenas y valiosas lecciones aprendiste y cómo las vas a aprovechar para labrarte un mejor futuro.

Si quieres seguir recibiendo los “Devocionales en Pijama” cada día, en tu correo electrónico, o para que le llegue a un amigo, suscríbete a nuestro boletín gratuito en la parte superior derecha de esta página. Saber tu nombre, apellido y país, nos permitirá escribirte de manera personalizada y compartirte notas de interés en tu país.

Si quieres que seamos amigos en Facebook sólo marca “Me gusta” en la siguiente página: https://www.facebook.com/donizettibarrios

Ahora, si deseas disfrutar de buena música orgánica con sonido estéreo digital de alta resolución, da clic AQUÍ.

Tomado de:
“Devocionales en Pijama”
de Donizetti Barrios
Derechos reservados de autor.

Las marcas imborrables de los padres.

(Efesios 6:4)

Mi madre me enseñó lo que es un trabajo bien hecho: “si se van a matar háganlo afuera que acabo de limpiar”. Mi madre me enseñó espiritualidad: “mejor reza para que esta mancha salga de la alfombra”.  Mi madre me enseñó lo que es la ósmosis: “cierra la boca y come”. Mi madre me enseñó meteorología: “parece que un huracán pasó por tu cuarto”.

Mi madre me enseñó mesura: “Ya te he dicho un millón de veces que no seas exagerado.” Mi madre me enseñó el ciclo de la vida: “te traje a este mundo y te puedo sacar de él”. Mi madre me enseñó a ser ventrílocuo: “cállate y dime por qué lo hiciste”. Mi madre me enseñó ortodoncia: “me contestas y te estampo los dientes en la pared.”

Sí, se puede aprender mucho de los padres. Y algo que nunca se puede dejar de ver son las marcas que dejan de por vida en sus hijos. No las cicatrices de un abuso físico, sino las de un abuso verbal y psicológico. Padres y madres que profetizaron sobre sus hijos maldiciones: “Ya te veré llena de hijos y sufriendo y arrastrándote”. “Un bueno para nada, eso eres, un inservible”. “Tú fuiste mi peor error, no sé para que te traje a este mundo”. “Igualito a tu padre, así tenías que salir, miserable, mala clase.” “Igualita a tu madre, así saliste, rebelde y sinvergüenza”. “Jamás, óyeme bien, jamás, nunca en la vida vas a poder prosperar, toda la vida vas a ser un arrancado muerto de hambre”.

Maldecir no es decir “te maldigo”, “maldito seas”, sino proferir sobre una persona malos deseos, declararle un futuro desastroso. Lo contrario es bendecir, o bien decir, que es declarar sobre su vida un futuro lleno de bienestar.

En la Biblia, la bendición de los padres hacia los hijos no era hacer la señal de la cruz con la mano derecha, sino ponerles las manos sobre la cabeza, cuando era factible, e invocar sobre ellos el favor de Dios. Y lo hacían recordándole al Señor promesas de bien que él había hecho a sus antepasados.

Tal vez pienses que tus hijos no son unas joyitas, sino unas espinas, pero aún así tú puedes dejar en sus vidas marcas que los van a acompañar toda la vida, hasta el día de su muerte.

Tú por ejemplo puedes declarar sobre ellos: “tu vida ya está en las manos del Señor, y quieras o no, jamás, nunca, podrás librarte de mi amor y del amor de Dios. Su favor siempre irá contigo. No importa lo que estés pasando ahora, llegarás  a los pies de Jesucristo y serás una persona de éxito”.

Si quieres seguir recibiendo los “Devocionales en Pijama” cada día, en tu correo electrónico, o para que le llegue a un amigo, suscríbete a nuestro boletín gratuito en la parte superior derecha de esta página. Saber tu nombre, apellido y país, nos permitirá escribirte de manera personalizada y compartirte notas de interés en tu país.

Si quieres que seamos amigos en Facebook sólo marca “Me gusta” en la siguiente página: https://www.facebook.com/donizettibarrios

Ahora, si deseas disfrutar de buena música orgánica con sonido estéreo digital de alta resolución, da clic AQUÍ.

Tomado de:
“Devocionales en Pijama”
de Donizetti Barrios
Derechos reservados de autor.

 

Ganando sin palabra a los que no creen en la Palabra.

(1 Pedro 3:1-2).

Si convencer a alguien para que piense como uno usando meramente palabras es difícil, imagínese cómo será de complicado lograr que una persona no sólo quede convencida, sino que también nos siga. Para ser convincente con palabras hay que saber hilvanar argumentos de manera inteligente. Pero para lograr que nos sigan se necesita algo más poderoso que un discurso, se necesita ser un vivo ejemplo de lo que se dice.

Bien reza un aforismo popular: “si las palabras convencen el buen ejemplo arrastra”. Y es muy sabio, pues la gente quiere ver que lo que decimos con nuestra boca se evidencia en lo que vivimos. Y se podrá refutar un argumento, pero cómo contradecir un buen ejemplo. No hay manera, porque lo dicho se corrobora con hechos, hay una comprobación de lo expuesto.

El apóstol Pedro aconsejando a las mujeres cristianas acerca de cómo lograr que un marido testarudo se convenza de la verdad de la fe en Cristo y crea en él y le siga, les dice que no opten por el camino de sermonearle, de llenarle la cabeza con palabras y argumentos teológicos. Que en lugar de agarrarlo a bibliazos, decidan modelar sus tesis. Que no intenten conquistarlos verbalmente, sino luciendo el cristianismo en sus vidas. Les pide que ganen a sus esposos a la Palabra de Dios sin necesidad de decir palabras. Cosa difícil para una mujer, pero no imposible, puesto que por su diseño cerebral ellas tienden a verbalizar todo lo que piensan y sienten.

Es por ello que hay que predicar al estilo de la reina Esther, quien en su libro de la Biblia no menciona a Dios por ninguna parte, pero sí hizo para Dios su parte. Y libró a la raza judía de un exterminio aberrante.

La meta entonces debe ser no sólo convencer, sino arrastrar, lograr que el no cristiano al ver la veracidad de nuestros argumentos puestos en escena en la vida diaria, se rinda a Cristo.

Esto es predicar sin hablar, cosa muy extraña en los círculos cristianos, pues hemos creído que si no usamos terminología religiosa, sino disparamos unos cuantos versículos y si no decimos unos cuantos amenes y aleluyas, entonces nos estamos avergonzando del Señor y no estamos anunciando su Palabra.

Pero la verdad es que al proceder de manera tan imprudente nos tornamos en fastidiosos e indeseables para los demás. Es mejor que desde hoy decidamos hablar menos, modelar más y ganar más.

Si quieres seguir recibiendo los “Devocionales en Pijama” cada día, en tu correo electrónico, o para que le llegue a un amigo, suscríbete a nuestro boletín gratuito en la parte superior derecha de esta página. Saber tu nombre, apellido y país, nos permitirá escribirte de manera personalizada y compartirte notas de interés en tu país.

Si quieres que seamos amigos en Facebook sólo marca “Me gusta” en la siguiente página: https://www.facebook.com/donizettibarrios

Ahora, si deseas disfrutar de buena música orgánica con sonido estéreo digital de alta resolución, da clic AQUÍ.

Tomado de:
“Devocionales en Pijama”
de Donizetti Barrios
Derechos reservados de autor.

 

Procesos y sucesos.

 

(Hebreos 6:15; 10:36).

El que espera, desespera, le dijo el abuelito a su nieto después que éste sembrara una semilla y se acostara en el piso boca abajo, con la mirada fija en el pequeño montículo de tierra, de donde su mente infantil suponía que saldría rápidamente una gran planta. Y así nos pasa a los adultos también, de igual forma tenemos ese tipo de suposiciones, queremos ver las cosas hechas de manera inmediata.

Nos hemos acostumbrado al tren bala, al jet, al microondas, al correo electrónico, a la comida rápida, al pago por internet, al café instantáneo y a las lavadoras y secadoras automáticas. Nada que sea de esperar o que sea lento nos agrada. Es por eso tan mortificante sentarse en una sala de espera en un consultorio, a pesar de los cerros de revistas, la televisión y las bebidas que te ofrecen.

¿Y cuándo se va a modernizar Dios e instalará los servicios de “Oración Express” y “milagros online”? Una versión actualizada para estos tiempos de las mismas oraciones y milagros que lograran personajes de la Biblia como Abraham, Jacob, Moisés y David. De esa manera si Abraham orase en tres minutos pidiendo un heredero, lo obtendría en 24 horas y no en 25 años.

Jacob, con una oración de 60 segundos, recibiría al momento una linda Raquel, en lugar de trabajar 14 años por ella. Moisés, con una oración de 120 segundos, podría entrar a la tierra prometida en cuestión de horas en cómodos coches cama, en lugar de tardarse 40 años y morirse a la puerta, viendo el lugar pero sin poder pasar.

Con este mismo servicio, hoy en día, el joven David oraría y grabaría un salmo en MP3 en cuestión de segundos y llegaría al trono de Israel llevado en un carro de bomberos desde su casa en Belén hasta Jerusalén, en lugar de esperar hasta los 30 años y tener que aguantarse las persecuciones de Saúl.

¿Pero sabes algo? Dios no va a instalar esos servicios simplemente porque en nuestra impaciencia se nos antoja que así sea. El Dios nuestro, el de la Biblia, es un Dios que sigue procesos para que se vean sucesos. Es el que hace el mundo en seis días y descansa uno.

Que espera hasta que Cristo cumpla 33 años en lugar de sacrificarlo a los 15. Que primero da una ley durante 1500 años, a través de Moisés, y luego, después que demuestra que nadie puede cumplirla y salvarse por medio de ella, envía a su Hijo como Salvador y a su Gracia como medio de salvación.

Este Dios es inmutable, no cambia, por eso es mejor que aprendamos paciencia, porque con paciencia y fe podremos vivir los procesos que Dios quiere que vivamos y, de esta manera, ver sus grandes sucesos.

Si quieres seguir recibiendo los “Devocionales en Pijama” cada día, en tu correo electrónico, o para que le llegue a un amigo, suscríbete a nuestro boletín gratuito en la parte superior derecha de esta página. Saber tu nombre, apellido y país, nos permitirá escribirte de manera personalizada y compartirte notas de interés en tu país.

Si quieres que seamos amigos en Facebook sólo marca “Me gusta” en la siguiente página: https://www.facebook.com/donizettibarrios

Ahora, si deseas disfrutar de buena música orgánica con sonido estéreo digital de alta resolución, da clic AQUÍ.

Tomado de:
“Devocionales en Pijama”
de Donizetti Barrios
Derechos reservados de autor.